"La pintura de Bernardo Alemañy
está llena de caminos sinuosos, de líneas que confunden
volviendo hacia sí mismas o hacia ninguna parte,
de pequeñas figuras informes que se multiplican, ...
Pero estas formas ambiguas, que sugieren atmósferas oníricas
e inquietantes, se ven transformadas
por un uso luminoso del color, que las dota de vitalidad y energia,
rescatándolas de lo tenebroso, armonizando el caos interior.
Tal vez por ello podamos observar su obra con sosiego, acercándonos
confiados a un mundo oscuro
pero domesticado."
Teresa
Nogueira