Tom Cowsert
       

Tom Cowsert ofrece el compás de una pintura vital, cortando, en aparente desorden, una baraja de lugares, epicentro de ideas e imágenes, al disfrutar de la fascinación del momento perfecto.
Uno tras otro ha hecho suyos los tópicos nuestros de antaño.
Tom ha ido descubriendo lo que ya nuestra tierra daba por descontado, e intenta hacerlo florecer, más fresco y más vibrante, más gallardo y valiente, en sus telas llenas de trozos de cielo, retazos de un Madrid que desborda energía, tejados sobre los que vuelan sueños de palomas blancas, fiestas sin hora ni concierto, donde todo aparece desdoblado, el blanco y el negro, el amor y el desamor, la risa, el llanto, promesas de la noche que devienen mañanas de realidad.
Madrid en el llano, España en la vida de un norteamericano que, bajo un sombrero de ala ancha, mira y admira nuestro gran mundo, nuestro día a día.

Por Paloma Eslava, crítico de arte.
© Abril de 2002 .




Masquerada - Oleo 116 x 61 cm.


Playa San Sebastian - Oleo 100 x 50 cm.


Jardín de amistad - Oleo 116 x 61

TOM COWSERT Mississippi. EE.UU

Atraído por la luz mediterránea, los colores, sabores, olores, sonidos y alegrías que forman el entramado, carácter y esencia de España, opté hace ya cinco años por abandonar mi trabajo como ejecutivo financiero y mi país nativo (los EE.UU) para dedicarme al arte y vivir definitivamente en España.
Al igual que la rica cultura e historia del Mediterráneo han influido en artistas como Matisse, Picasso, Juan Gris, Gaudí, Miró y muchos otros, también son una fuente de inspiración para mí.
La fragancia de azahar, el ritmo de la guitarra flamenca, la poesía de los boleros, la forma de las rejas y tejados, el movimiento de los flecos de un mantón bordado, los contrastes de sol y sombra, las contradicciones de lo antiguo y lo moderno -cosas que tal vez se dan por cotidiano o folclórico embargan mis sentidos. Intento captar esa yuxtaposición de imágenes y sensaciones en mi obra, visto desde una perspectiva norteamericana con alma española.



Ventana
80 x 100 cm.
Escultura-madera
 
San Nicolás Noche - Oleo 100 x 50 cm.